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Detrás de cámaras

noviembre 14, 2012

Federico Salazar

 ¿Quién es realmente Federico Salazar cuando no está frente a las cámaras?  A continuación algunos detalles inéditos revelados por una de las figuras emblemáticas de América Televisión.

Por César Luque

El reloj marca las 9: 27 am y tras una larga espera finalmente llega Federico. No puedo evitar notar lo diferente que luce en persona, es como una especie de gigante bonachón. Sumamente alto, delgado y con una sonrisa que muestra, tal vez, los dientes más blancos que haya presenciado en mi existencia. Me saluda amablemente y me conduce al restaurante del frente mientras me habla un poco de su estrés mañanero. “Trabajar en feriado vuelve el día un poquito gris, y uno con mil cosas encima peor aún” dice sonriendo. Llegamos finalmente al restaurante/cafetería del canal. Un lugar un tanto tétrico: antiguo, oscuro y completamente vacío. Sentados uno frente al otro esto parece más un interrogatorio criminalístico: “Cuando quieras César, dispara con confianza”.

Tibiamente a favor del indulto

“Hasta donde he leído legalmente procede. Pero esto significa que depende del Presidente Humala. Es discrecional.” Me arriesgo un poco y pregunto si él pediría el indulto a Fujimori. “A mí no me molesta que le den el indulto si lo quieres poner así, ni tampoco me molesta que no se lo den. Pero soy muy apegado a la ley y si ésta lo faculta no veo por qué no se podría dar.”

“Sí, voté por Keiko en la segunda vuelta”. Me comenta Federico sin guardarse nada. Entonces se me ocurre preguntarle si postularía al congreso si Keiko Fujimori se lo pidiera personalmente. La respuesta: risas. “No, de ninguna manera”. Aunque no descarta por completo incursionar en la política – sí y sólo sí se tratara un puesto legislativo, mas no ejecutivo – pero deberán pasar muchos años para esto.

Le pregunto sobre su relación con Bayly. Alguna vez comentó que fueron a un burdel juntos hace muchos años cuando trabajaban en el diario La Prensa. “Amigos es un decir porque no lo frecuento, no nos hablamos, no nos escribimos, no hay mucho contacto. Pero no tengo nada en contra de él. Hace treinta años atrás hemos sido amigos que nos frecuentábamos bastante.” Dice que cuando se han visto una o dos veces en alguna reunión la relación ha estado de lo más bien.

“No estoy de acuerdo con parcializar la información pero es una posición un poco distinta porque yo no soy director de mi programa, él sí. Yo no escojo mis notas, él sí.” Recalca, sin embargo, que tiene que respetar las posiciones ajenas así como él exige que respeten las suyas.

Liberal a carta cabal

“Consiste en creer que la libertad personal es un valor fundamental que está por encima de cualquier otro y que el Estado tiene que limitarse a lo que establece la ley y no excederse de sus funciones para dirigir la economía.” Con cierta pasión, explica sobre su concepción de liberalismo. No es difícil notar que está orgulloso con la ideología que practica. “Soy liberal en economía, soy liberal en derecho, soy liberal en temas de la moral personal.” Entendido, Federico es un liberal. Pero ¿cómo aplica esta postura, por ejemplo, en el tema de la legalización de las drogas?

“Más que legalización nuestra postura se define como la liberalización de las drogas. Esto es un tema de responsabilidad personal, y si es personal entonces asume tú las consecuencias de tus actos.” Me explica que no puede imponer su criterio sobre las drogas a los demás, que son libres los adultos de escoger.

“Más que legalización nuestra postura se define como la liberalización de las drogas. Esto es un tema de responsabilidad personal, y si es personal entonces asume tú las consecuencias de tus actos”.

Bastante estándar, bastante normal.

Una persona bastante cerrada con su círculo de amigos pero bastante extrovertida a la vez. Bastante estándar, bastante normal. Me comenta sobre su personalidad, “me gustan las bromas, el doble sentido, pero no minuto a minuto”. Explica que no puedes mentir e inventar un personaje en televisión y ser distinto fuera de ella. “A veces me carga mucho tener tanta vida social y laboral porque eso me reduce un poco el tiempo en casa… a mí me encantaría pasar más tiempo ahí.” Esta última frase me hizo pensar que Federico quisiera volar en este instante hacia su hogar, a jugar con sus hijos y compartir con su esposa.

“No puedes mentir e inventar un personaje en televisión y ser distinto fuera de ella.”

Katia es consciente de que no hay que regalar a los medios tampoco toda la vida privada, dosifica su participación bastante bien, generalmente asociada a las presentaciones de las obras de teatro en las que está. “Yo admiro en Katia muchas cosas y ésta es una más, el cómo maneja su relación con los medios siendo alguien cuyo trabajo es frente al público.”

Figura emblemática de América Televisión

“La televisión necesitaba renovarse y nos llamaron (Jaime Bayly, Carlos Espá, Federico; encargados del diario ‘La Prensa’) para un programa que se llamaba Pulso – en Panamericana – yo trabajaba los temas económicos”. Esas fueron sus primeras apariciones en televisión allá por el año 84. “Después me llamaron para un programa electoral en el 85 y así me fueron llamando para cositas chicas. En el año 87 estuve en América Tv en un programa de economía que daban a las 11 de la noche que no lo veía nadie.” Comenta haciendo memoria y achinando un tanto los ojos como quien quiere acordarse bien las cosas.

“Lo de Primera Edición empezó el año 93”, el primer programa diario para Federico, en donde hasta hoy se ha convertido en una figura emblemática de América Tv. “Más que símbolo emblemático me he convertido en una carga ahí porque no me cambian de horario.” Ríe un poco pero me explica a la vez que el horario se le acomoda mucho y espera seguir así por un buen tiempo.

“Me siento casi como en mi casa, son tantos años y el formato además del programa es algo a lo que yo me adapto fácilmente porque das de todo: policiales, deportes, espectáculos, cosas buenas, cosas malas… y la vida es así.” Se esfuerza por hacerme entender que este formato va con la vida que él lleva. Por este motivo se siente satisfecho con su carrera en televisión.

“Me siento casi como en mi casa, son tantos años y el formato además del programa es algo a lo que yo me adapto fácilmente porque das de todo: policiales, deportes, espectáculos, cosas buenas, cosas malas… y la vida es así.”

Hincha de Alianza con problemas del hígado

Volvemos a temas un poco más humanos. “Tuve que dejar por completo el alcohol para limpiar mi hígado, lo tomaba porque es un elemento festivo y yo soy una persona muy alegre.” Me pide por favor que no se mal entienda el asunto. “No tuve alcoholismo ah, lo tomaba de la manera más normal. Como tú y cualquier otra persona. De vez en cuando me emborrachaba es normal, pero también lo empleaba para situaciones románticas con Katia.”

“Lo tomaba (el alcohol) porque es un elemento festivo y yo soy una persona muy alegre.”

“Como todo el mundo sabe soy hincha de Alianza, mi papá me llevaba cuando tenía ocho años y he pasado hasta por la barra.” Le comento que no se preocupe, que nadie es perfecto. Federico ríe.

Finalmente me dice que de acá a diez años se ve “igual pero con más canas.” Le gusta mucho el estilo de vida que lleva. “Es el estilo que elegí y con el cual aprendí a vivir. Comparto mi parte laboral con mis vocaciones de lectura y estudio y es muy gratificante.” No descarta en el futuro trabajar para otro canal. Un tanto desconcertado le pregunto si no se siente una figura emblemática del canal 4. “¿Tú crees? Entonces voy a usar ese argumento para que me suban el sueldo.” Me explica lo que es ser un profesional, acaba su contrato y cuenta nueva.

Es así que termina mi experiencia con Federico Salazar. Tan sencillo como “un hombre estándar”, como se autodefine. Sonriente periodista y apasionado liberal.

La galería de mi vida

noviembre 14, 2012

José Luis Escudero

José Luis Escudero es el director de la revista Galería (Mayo 2012)

Le gusta Britney Spears y no sabe por qué. Su sueño es viajar a Japón y odia la aristocracia y machismo limeño. José Luis Escudero, a sus cortos 25 años, es el director de la revista Galería, un proyecto relativamente nuevo que mezcla moda, cultura y entretenimiento. Joc, como lo conocen sus amigos y conocidos, nos abre las puertas de su casa para conocerlo mejor.

 

Por Santiago López-Albújar Granados

Son las 7:34 de la noche estoy en un edificio miraflorino. Ya estamos en el mes de octubre y la primavera ha llegado, pero esta parece más bien una noche en pleno invierno: cruda, fría y amenazadora. Sólo espero que él no tenga las mismas características. Al llegar a la puerta del departamento espero unos cuantos segundos, detrás de ella el sonido de las llaves y el cerrojo abriéndose hacen que me dé cuenta de que estoy a punto de ingresar en su mundo. Posters de artistas y diseñadores en las paredes, una cantidad infinita de adornos en todos los espacios de la casa, pero sumamente ordenados. Ya estaba adentro y ahora todo podía pasar.

Me recibe con una sonrisa cálida y sincera. Viste una chompa y un jean, algo apretado para mi gusto. Él suele ponerse lo primero que encuentra en su closet, “siempre y cuando sea combinable”. No se guía a partir de un icono de la moda, pero sí le gusta estar al tanto de las últimas tendencias en el mundo. Se podría definir su estilo como un poco hipster.

Luego de las presentaciones, un par de risas y una que otra miradita de reojo intentando adivinar lo que el otro piensa, Joc me pregunta “¿Quieres hacer un pequeño mini tour por mi casa?”. Accedo a su propuesta y comenzamos el recorrido.  Me muestra una casa muy sencilla, pero al mismo tiempo con un estilo muy particular. Posters, fotos, revistas y varios detalles más adornan su cuarto. Entre todas las cosas destaca toda la colección de cd’s de Britney Spears, su ídolo desde que se hizo conocida. “Soy fanático de ella por sobre todas las cosas. Nadie lo entiende, pero no me importa” me dice con gestos de resignación. Asimismo, me topo con un libro, su favorito, Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro.

José Luis no vive solo, comparte su casa con Rafael, “su mejor amigo de toda la vida”. Él no solo es su roommate sino que también trabajan juntos y se conocen hace más de 15 años. La convivencia no es complicada me dice, porque nos conocemos hace tanto tiempo que sabemos que botones no hay que apretar.

“Me gusta fumar marihuana con mis amigos. También estar en la computadora y escuchar música. No hago actividades extracurriculares porque no tengo tiempo. Tomo té y leo revistas, ninguna en particular, las que me encuentre”. Cuando menciona a la música se le nota cierto entusiasmo y es que es adicto a ella. No tiene un género en particular, pero no le gusta el latin-pop o el reggaeton, sólo Daddy Yankee.

Galería

Así se llama su revista. Él es el director general y ya cuenta con 17 ediciones. Básicamente trata temas relacionados con la cultura, el urbanismo, espectáculos. Mezcla moda, tendencias y se caracteriza por tener un punto de vista muy marcado sobre las cosas. Se puede decir que es un fiel reflejo de sí mismo porque se considera una persona que “tiene opiniones sobre las cosas. Cosas buenas y malas. Siempre tengo observaciones y eso no es malo, por algo lo digo. Tampoco me importa lo que la gente diga u opine de mí”. Esto trata de hacer en cada publicación, dar una visión determinada sobre diferentes sucesos o elementos.

La revista es relativamente nueva, pero ha ingresado con mucha fuerza. Nació en mayo del 2011 y se lanza de manera mensual. Se puede decir que no era un sueño que tenía desde chico sino que surgió de la nada. Su madre fue la que intervino en el momento justo. La idea surgió cuando estaba almorzando con ella y Rafael en el hipódromo. “Eso fue un domingo y el lunes empezamos a trabajar en la revista, hasta ahora no hemos parado”

“Todo se inició también, en parte, porque me di cuenta de que en vez de criticar era mejor hacer. Desde chibolos pensaba con mis amigos que si tuviéramos una revista sería la mejor del mundo. Cuando vi la oportunidad no la dejé”

Esto refleja un cierto aire de vanidad, pero él no tiene ningún problema con eso y al contrario de lo que todos harían, lo usa también en su revista. Considera que no hay ninguna otra revista que sea como Galería, con un punto de vista tan marcado sobre las cosas y con tan buen gusto.

Si hay algo de lo que le gusta hablar es de su empresa y los objetivos trazados. Tiene una postura muy crítica sobre el nivel en el que los medios tratan la información cultural en el Perú.  Considera que “los medios son un negocio. Me da vergüenza el nivel de investigación que hay detrás de las cosas, se hacen por hacer. A nivel cultural, léase El Comercio que es el diario más importante del país, la mitad de las noticias se las inventan. Publican lo que les da la gana. Siento que lo que hacen es mediocre”. No obstante, hay productos nacionales que rescata, este es el caso de Etiqueta Negra.

Cuando empezó a hablar de esto fue difícil pararlo, sus palabras se llenaron de pasión y energía, el tono de su voz cambio completamente. Se nota que esta nueva etapa de su vida gira en torno a GALERÍA, todo lo demás es secundario. Una sola frase revela lo que intenta hacer. Hace una pausa, prende su octavo cigarro desde que llegué a su casa y muy orgulloso dice “Fight the system from within the system. Primero te metes al sistema y de adentro lo bombardeas. Es lo que trato con la revista, pero es más complicado de lo que suena”

La importancia de una madre

En una parte de nuestra conversación surge el tema de su madre, en ese instante su semblante cambia. Se le iluminan los ojos cual niño cuando le regalan el juguete de moda. Se queda pensativo, como si le vinieran infinitos flashbacks de los momentos que comparte con ella. La considera la persona que más ha influenciado en su vida. Con mucho orgullo me comenta que lo convirtió en la persona que es hoy día, marcó su camino. Su mamá es la que lo impulsó a cambiar su vida, a vivir solo y realizar el proyecto en el que está ahora. Más adelanta me explica, en detalle, cómo lo llevó a realizar dichos cambios.

Vive sólo hace un año, no por elección suya sino porque así se lo exigieron. Cuando me explica esto se ríe porque me cuenta lo inmaduro que era en esa época al tener miedo de salir de la burbuja en la que se desenvolvía. “Hasta que estudiaba en la universidad en Diciembre del 2010, me rascaba las bolas, fumaba huiros y tomaba Coca-Cola todo el día. De pronto mi mamá me dijo: en 6 meses se acabó y te largas. Irme de la casa no fue mi decisión, pero desde ese momento no puedo ser más feliz y se lo agradezco a mi madre”

Lima: Amor y odio

“Me fascina Perú”.  Le gustaría vivir en ciudades de afuera, por ejemplo: Londres. Barcelona, New York, es decir, ciudades occidentales y estereotipadas. Pero siempre regresaría aquí. A Pesar de ello hay ciertas cosas que no le gustan. Detesta el tráfico y la suciedad en las calles. Punto aparte es lo que considera de los limeños. “Mi lista de lo que odio en la gente limeña sería demasiado extensa. Odio que sea una ciudad aristocrática, machista y lo encaleten con la modernidad y las galerías de arte.

Cuando ya han transcurrido varios minutos de la entrevista suena su teléfono, lo mira y apaga. Lo veo con cierta extrañeza porque son pocos los que hacen eso y rápidamente me explica que no es un esclavo de la tecnología. “No soy de los que están pendientes del celular en las reuniones o comidas. No siento la dependencia que veo en otros”. Tal vez eso revele por qué la pantalla de su Iphone está rota.

En este contexto, en el que todo se basa en lo electrónico, el internet y las redes sociales son las que controlan gran parte de nuestra vida. Sin embargo, Joc es uno de los bichos raros que no tienen Facebook, la red social más importante del mundo. Con desprecio me dice que la odia porque es muy invasiva, en cambio, Instagram, Twitter o Tumblr que son más especializadas sí son de su agrado.

JOC

Quise saber más de su personalidad, pero sin titubear me dijo que no le gustaba hablar mucho de sí mismo, aunque no lo note muy convencido de ello. Creo que estaba esperando que siga con las preguntas. Luego de un poco de insistencia, Joc comenzó a soltar conceptos que tenía de sí. Práctico. Así se define en una sola palabra. “Busco soluciones rápidas y chau, no le doy tantas vueltas a las cosas”. “Me considero una persona afortunada. No todos tienen la oportunidad de hacer lo que he hecho yo. Pero si tienes la fuerza para lograr las metas que te propones creo que no hay imposibles. No estoy contento pero soy feliz. Hay muchas cosas por hacer todavía. Todo es un proceso de aprendizaje y el día a día enseña.”

De la nada, como por arte de magia surge una palabra que me pareció ajena y que nunca había escuchado. ESPEC. Se queda mirando fijamente mi cara de desconcierto y suelta una carcajada. “Tengo palabras que nadie usa como ESPEC o ESPAN y las utilizo también en mi revista. ESPEC es como espectacular, algo que me gusta”

Mi amor el cine

noviembre 14, 2012

Laslo Rojas, el hombre al cual las películas lo llevan de viaje

Brasil, Argentina, Chile; estos son solo algunos países los cuales Laslo ha podido conocer gracias al cine. Como crítico lo invitan a distintos festivales importantes a nivel mundial, ahí el se pasa días enteros viendo y analizando películas. Como los grandes críticos ama el cine y no se imagina su vida sin este pero muchas veces su gran amor le ha traído más frustraciones que beneficios.  Es uno de los fundadores del Blog Cinencuentro, hoy en día uno de los mejores espacios de cine que hay en la red.

Por Jorge Robinet Benites

Con un morral bajo el hombro y el celular en la mano lo veo llegar a lo lejos. La barba de días sin afeitar y la casaca despintada lo hacen parecer un joven más entre todos los que pasean por El Olivar. Quizás su signo de identificación está en su polo. En el centro podemos ver la imagen de Jack Nicholson con los ojos desorbitados en la ya clásica escena de “El Resplandor”. Más abajo en letras igual de grandes leemos “The Shining” y junto a esto el nombre del autor de tan llamativa película, Stanley Kubrick.

Laslo no tiene pelos en la lengua. Si una película le parece una basura te lo dice  y con todas sus letras. “El Buen Pedro, es una buena mierda. La tuve que ir a ver por chamba, pero no entiendo a quien se le ocurre filmar una película así. Ni Carlos Álvarez la salva.” A él que no le vengan con eso de apoyar el cine nacional a toda costa. “Si la película es mala, es mala aquí o en la china

Como bien lo explica su trabajo es ver películas. Sentarse en una butaca o en el sillón más cómodo de su casa y no moverse de ahí hasta que los créditos finales inunden la pantalla. Después se toma unas cuantas horas para procesar lo que vio, “a veces hasta veo el film por segunda vez”. Es recién entonces que se sienta frente a la hoja en blanco de Word para comenzar esa catarsis que es la  crítica. “Lo mío va por lo informativo, las referencias, el acercamiento personal a la película, algo que te sucedió a ti, etc. En ese sentido he encontrado pocos críticos con los que me siento relacionado, en ese acercamiento personal que hago de las películas. Hay una en particular que trato de seguir, es Héctor Soto.”

Héctor Soto es quizás uno de los más reconocidos críticos que existen hoy en día en Chile. Ha escrito para los diarios más reconocidos en Santiago y además ha sido editor de importantes revistas como por ejemplo Capital o Mundo Dinners. Sus sesudos análisis de distintas cintas han servido de inspiración a personas como el escritor Alberto Fuguet y por supuesto acá en Lima tiene un fanático más. “Tú a él lo lees y sientes que es un acercamiento tan natural, tan sencillo, que sientes como si tú lo puedes haber escrito. Él te habla de cómo ve una película, la experiencia de ver la cinta. Yo trato de seguir esa corriente.”

El apellido Rojas esta enlistado como uno de los creadores del blog Cinencuentro (www.cinencuentro.com). Junto con otros seis crearon el espacio que hoy en día es casi de visita obligatoria para cualquiera cinéfilo peruano. Ahí es donde Laslo cuelga sus críticas y ahí también es donde recibe el feedback de los lectores en los temidos “comments”.  Un mal comentario sobre alguna crítica suya lo puede entristecer tanto como uno positivo le puede alegrar la tarde.

Es justamente en este Blog donde el reconocido escritor Alberto Fuguet “conoce” vía web al joven crítico y después lo invita para que escriba en su ahora conocida página Cinépata. “Con Fuguet nos conocimos por mail. A él le gusto algunas críticas que hacíamos en el blog y nos escribió pidiéndonos que le recomendemos cortos y películas peruanas para colgar en su página”. Con estas películas semanas después el chileno organizo el festival de cine web que llamo “El cine peruano ataca Chile”. Así nació la amistad entre estos dos grandes cinéfilos.

Además de Cinencuentro y  Cinépata Laslo también ha escrito para algunos otros medios internacionales, como por ejemplo la revista francesa de cine NisiMazine para la cual comenta films en ingles y a veces en francés. Es justamente gracias a esta revista que ha podido viajar a distintos festivales de cine como el que se realiza todos los años en Río de Janeiro (Brasil). Hasta ahí viaja con todo pagado y se dedica a escribir sobre lo que ve. Como es de esperarse, por más que ha ido ya tres veces a la ciudad Brasilera, hasta ahora sus pies no tocan arena carioca. “Voy del hotel a las salas de cine, de las salas de cine a los puntos de redacción y de ahí al hotel nuevamente. No tengo tiempo para nada más”.

Fue justamente en ese festival de cine Brasilero donde conocí a Laslo, ambos habíamos sido invitados como críticos. Lo primero que te sorprende de él es la facilidad con la que puede cambiar de tema de conversación y nunca sentirse perdido. Mientras que un minuto estaba hablando sobre la película indie del momento, al otro daba su opinión sobre el último libro de Mario Vargas Llosa y luego comentaba sobre lo mucho que le gustaba el último Cd de The Killers. Su versatilidad es muy importante sobre todo al tratarse de un periodista cultural y crítico de cine. El conocimiento que tiene sobre las ramas culturales le sirve como una gran herramienta al momento de escribir para algún medio.

Así como Woody Allen, Quentin Tarantino o Martin Scorsese; Laslo también fue un niño que quedo atrapado por las historias que iba conociendo en la pantalla. Fue tal su afán por lo que veía que nunca más pudo dejarlo. “De niño uno ve televisión y ve películas, ve series y ahí como que hay un germen de un gusto por algo no sabe bien que es. En general, personalmente llego al cine porque hay historias. Conocer otras realidades y mundos que no vas a conocer muy fácilmente de otra manera.”

François Truffaut dijo una vez que ningún niño soñaba con convertirse en crítico cuando creciera. Quizás eso es cierto, pero puede ser porque tal vez la labor del crítico tan solo puede ser comprendida en su totalidad por una persona que ya ha alcanzado la madurez. Fue por eso que es el Laslo joven y no el niño el que se lanza a tratar de poner en una página todo lo que una película lo hacía sentir. Y más importante aún el porqué le hacía sentir lo que sentía. Poco a poco se le hizo costumbre escribir sobre las cintas que veía, que le gusta y que no le gustaba de ellas. “Aprendí casi con las práctica.” Este amor al cine lo fue juntando con otras personas como él. “Me metía a grupos en Internet o cadenas de mails”. Poco a poco se fue creando un grupo importante de gente entendida en lo que a cine se refiere.  “A veces nos juntábamos para ver una que otra película en el cine y luego en un café o un bar cerca la comentábamos.”

Estos encuentros cada vez se hicieron más frecuentes. Fue así que un amigo del grupo decidió bautizarlos como los CinEncuentros. Como a veces el tiempo no les daba para juntarse en algún lugar, muchos de los comentarios se hacían a través de mails. Si bien el tema central siempre fue el cine, a medida que pasaban los días y se volvían más amigos encontraron otros gustos que tenían en común como la música o los comics. “Yo que estoy un poco más metido en el tema online descubrí los blogs. Entonces en el 2005 les propuse crear un blog y todo lo que poníamos en correos lo podíamos pegar ahí, para que estén ahí para quien quiera leerlo.” La página poco a poco fue creciendo. Comenzaron a entraron nuevos miembros en el grupo, se empezó a hacer entrevistas a los directores que pasaban por nuestra capital haciéndole publicidad a su película y se hicieron análisis de toda una filmografía de algún director importante.

Desde el 2007 los miembros de cinencuentro tienen participación en importantes festivales. Críticos de este blog han estado en Festivales como el de Río de Janeiro, El Bafici en Buenos Aires, La Berlinale, etc. Incluso algunos de los críticos se han animado a agarrar la cámara y filmar sus operas primas como es el caso de Héctor Gálvez director de la ya aclamada cinta peruana “Paraíso”.

El amor que tiene Laslo por el cine lo ha llevado a luchar contra una sociedad que está acostumbrada a ver el último estreno de Hollywood antes que mirar lo que se hace en los países vecinos o hasta en su propia tierra. Es por esto que de los pocos post que hace últimamente en la página, la gran mayoría hablan de alguna película peruana, ya sea por el estreno de esta o porque se encuentra en plena producción. 

Las cintas peruanas que se hacen en la sierra de nuestro país son las que más llaman la atención de este joven crítico. Es más, Laslo fue uno de los primeros periodistas en darles voz a todos esos cineastas que debido a que no trabajan en Lima no tenían cabida en el cine nacional. Fue en un artículo suyo en donde la movida local de cine por primera vez escucho nombrar a cineastas como Palito Ortega, Henry Vallejo, etc. Inclusive cineastas que hoy ya son reconocidos a nivel nacional como es el caso de Omar Forero (el cual en el pasado Festival de Cine de Lima se llevo tres premios importantes) fueron presentados por la pluma de Laslo. “Creo que el cine que se hace en provincias está creciendo cada vez más. Ahora el problema está en que la calidad de estas cintas no es la mejor pero a medida que se hagan más películas esta debería ir mejorando.”

Hay que aclarar que Laslo cada vez que puede viaja a distintas regiones de nuestra sierra para informarse sobre qué hay de nuevo ahí y regresar a Lima con mucho material para mostrar. El amor al cine no solo lo ha llevado a descubrir otros países sino incluso a conocer mejor el suyo.  

Pero el amor del crítico por el cine de bajos recursos no se limita solo al Perú. Cada vez que puede y los recursos monetarios le dejan, Laslo se da una vuelta por los países vecinos de Argentina y Chile para saber cuál es el último grito en el cine de ambos países. Esta pasión por el cine independiente de otros países y los contactos que ha conseguido a lo largo de los años han llevado al buen Laslo a organizar dos eventos importantes. “El cine independiente Argentino ataca Perú” y “El cine Chileno ataca Lima”.

En ambos eventos Laslo intentó traer lo mejor de ambos países. Las películas que consiguió estrenar en nuestra capital eran cintas hechas con bajísimo presupuesto y que obviamente de no ser por esta iniciativa nunca hubieran sido estrenadas en nuestra capital. Lamentablemente la acogida no fue la mejor. Muchas veces las salas en donde pasaban las películas estaban casi vacías. “Fue un poco frustrante en realidad.” A veces pasa esto, que Laslo choca contra la realidad peruana, una realidad que muchas veces deja butacas deshabitadas, como diciéndole “A mí que me importa tu amada película”.  

Además del cine, el otro gran amor de Laslo es la música. Su afán por escuchar buenos grupos lo ha llevado a comprar un pasaje hasta Santiago solo por escuchar en vivo a uno de sus grupos favoritos, Radiohead. Un año después volvió a la capital del país vecino pero esta vez para ser parte de uno de los grandes festivales que existen en este lado del continente, Lollapalooza.

Si bien considera que su conocimiento sobre la música no es tan profundo como el que posee sobre el cine, igual a veces se manda a escribir algunos textos sobre este arte en blogs sintonizando.com.

En cuanto a preferencias, los gustos de Laslo se mueven mucho por el lado independiente de la música (para variar). Sus artistas favoritos van desde solistas hipsters como Javiera Mena o la peruana Adri Vainilla hasta grupos un poco más consolidados en el mercado como Stereophonics, Capital Cities o The Strokes. Pero no crean todos los gustos de este crítico van por el lado poco conocido de la música, aunque le cueste aceptarlo también tiene su lado comercial. Es un gran fanático de Coldplay, Michael Jackson, Oasis o Foo Fighters. No, nunca le van a sacar una declaración en la que acepte seguir a Shakira o Calle 13, lo antes dicho es lo más comercial que se puede conseguir.

Twitter, Facebook, Pinterest, My Space, Netflix, etc. No hay red social en la cual Laslo no tenga una cuenta. Por más de que este joven crítico no sea uno de esos que ahora se les llama “Nativo Digital” se mueve en la red como pez en el agua. Pasa gran parte del día en la computadora y siente que su vida estaría incompleta sin el internet. Es ahí donde consigue el álbum de algún grupo “caleta” que le gusta o donde se descarga la película que no consiguió ni en polvos azules. Es todo un pirata informático y como lo que es el está en contra de cualquier ley que intente controlar las distintas webs.

En un par de horas más Laslo tiene que estar en Plaza Lima Sur para el Avant Premier de la película Coliseo. El ya la vio el año pasado en el Festival de Cine de Lima y le pareció un fiasco. Igual debe ir a cubrir el evento, hablar un poco con el director y el reparto, hacer preguntas, conversar, fingir interés. “Es la parte que menos me gusta ¿Sabes? Todo eso de las alfombras rojas, las entrevistas. Demasiado falso.” A los pocos minutos pasa el micro que debe tomar, porque sí al crítico no le alcanza para comprarse un carro, uno de las desventajas de la “chamba”.

Alzando el brazo Laslo logra detener al autobús. Se despide fugazmente de mí y yo con pocas palabras logro agradecerle. A través de la ventana veo que una vez dentro se pone sus audífonos. ¿Qué canción estará escuchando ahora? No seas tonto, me respondo a mí mismo, lo más probable es que sea cual sea, nunca la has escuchado antes en tu vida.

 

 

Reír para no llorar

noviembre 14, 2012

Por Karen Untiveros

Raúl Reyes, uno de los mejores cómicos y boleristas del Perú, lucha contra el olvido y una dolorosa enfermedad que no lo deja caminar.

“Chalo” Reyes muestra uno de
sus primeros long plays de chistes.

Sentado entre sus mil quinientos discos de vinilo en su pequeña casa de  Barrios Altos, el popular “Chalo” Reyes,  parece repasar los recuerdos de sus años de gloria, entre los años 1960 y 1980 cuando era conocido por sus chistes en doble sentido musicalizados como “Madre porque me hiciste macho”.

Con dificultad,  toma sus innumerables carpetas de recortes periodísticos  y pasa las páginas describiendo cada una de las imágenes  sin detenerse,  como si fuera la letra de una canción que conoce a la perfección. Una que él mismo compuso durante toda su vida.

En medio de un tufillo a cartón viejo, abandono y olvido; este artista multifacético y referente de la comicidad peruana  sufre de una terrible artrosis a la pierna derecha.  Por otro lado, la ingratitud de un público que no recuerda su exitosa carrera como guitarrista de Lucho Barrios, sus innumerables long plays de chistes y su participación en el famoso programa humorística de Panamericana Televisión.“Hace dos años que no puedo trabajar por las artrosis” indica mientras baja la cabeza y se golpea la pierna enferma. “No puedo bailar, no puedo dar un paso. Me puedo parar un poquito, dar una vueltita, nada más”, comenta.

Historia de una vida

Desde los doce años, en Trujillo, se introdujo en la música. Inspirado por los boleros del trío Los Panchos, aprendió a tocar guitarra. Tuvo intentos fallidos de crear grupos musicales y hasta la oposición de su madre, pero nada pudo separarlo de su amor eterno: la música. “Para mi madre saber tocar la guitarra era sinónimo de borrachín. Me dio tanta rabia una tarde  que rompí mi guitarra. Años después le tocaba a mi viejita el vals para mi madre, así se llamaba. Ella me reclamaba que tocara y yo le decía; ya rompí la guitarra pues” recuerda entre risas.

Aparición en periódicos

Siendo todavía menor de edad llegó Lima  y al poco tiempo empezó su amistad con Lucho Barrios,  conocido bolerista peruano. Con él compartió giras a diferentes países alrededor del mundo.  Al preguntarle sobre su amigo Lucho, señala que el lazo de hermandad que compartían fue inquebrantable con el paso de los años. Otro de sus amigos inseparables fue Pedrito Otiniano, quien falleciera hace dos meses. Cuenta que cuando era  empresario musical resultaba muy rentable poner a sus amigos mano a mano, es decir, hacer grandes eventos en donde ellos  se enfrentaban musicalmente en el escenario. Sonríe. Recuerda como ellos siempre querían ganar a pesar de saber que solo era parte del show. Me muestra algunas fotografías.

Muchos años después, ya consolidado como guitarrista y compositor, grabó su primer disco humorístico. “En los conciertos no alcanzaba el repertorio para completar las dos horas, entonces yo tenía que hacer de animador, tenía que hacer chistes, he tenido veinte años haciendo eso”, señala.

“Chalo” recuerda que un director artístico argentino no quería darle fecha para grabar porque no creía en su talento para la comedia (pone la voz como argentino cuando narra este pasaje de su vida). Pero l utilizó su fecha de grabación como guitarrista e hizo el disco de chistes sin que el argentino se entere. Ríe a carcajadas mientras cuenta esa travesura. “Yo vendí seis meses mas que todos los artistas del momento y después de mi estaba Yola, Yola Polastri” comentó mientras sonríe.

Entre el desorden y el olvido

Se acomoda en su silla y levanta la cabeza mientras habla de los cincuenta longplays que grabó “haciéndose el gracioso”. Después de unos segundos en silencio se apoya de nuevo contra sus discos, y sin mucha gracia se queja de estar peleando un batalla para poder jubilarse. Recuerda todo el dinero que le descontaban de sus discos y lamenta no poder recibir algo ahora que lo necesita.

Por unos segundos más vuelve a quedar en silencio. Me mira. Mira hacia ningún lado. “Pero lo importante es que soy bien reconocido”, dice moviendo la cabeza a modo de afirmación. “Hace poco  Carlos Álvarez me facilitó un doctor pero no lo he utilizado porque ya saldrá mi jubilación…es muy bueno ese patín” mencionó.

“Chalo Reyes” deja por un par de minutos de sonreír. Por momentos se pierde entre sus pensamientos. “Siempre es ingrato el público” señala. “Cuando escriban mi epitafio no quiero que me pongan “Chalo” Reyes ni nada, solo mi nombre, el público es ingrato… (Sonríe sin ganas) pero conmigo no”, afirma.

Al hablar de su familia parece divagar de nuevo. No contesta, solo llama a su mascota le acaricia la cabeza y cambia de tema. Asegura

que conoció casi todo el mundo gracias a la música.

Los artistas en el Perú sufren muchos problemas y este hombre de casi ochenta años ha vivido y sigue viviendo los suyos. Sin embargo, nunca pierde la chispa que lo  caracteriza y que lo hizo tan querido entre los peruanos.

“La chispa viene  del norte yo soy de Trujillo supongo que algo tiene que ver, está en la sangre”, dice haciendo referencia al carácter festivo y pícaro de las personas del  norte de nuestro país.

Toma su guitarra y decide cantar una canción. La toca  con delicadeza mientras me mira y me advierte que no me dejara salir de su casa si no lo escucho cantar. Lanza carcajadas.

Por más que las cuerdas también tienen una edad avanzada siguen sonando con un brillo excepcional.  Canta el bolero Mi niña bonita y hace que el sonido de su voz golpee las paredes de adobe de esa casa. Los vecinos lo conocen y se asoman a las ventanas cuando lo escuchan cantar.

Uno de sus vecinos interrumpe la entrevista con una muestra de cariño. “Buena, Chalito”, grita.  Él saluda levantando el brazo, parece estar acostumbrado a cantar  con las puertas abiertas como para no perder la costumbre de tener un público aplaudiendo su arte.

Sentado entre sus mil quinientos discos de vinilo,    en algún lugar de los Barrios Altos, Raul Huamanchumo Reyes, “Chalo”, toma con dificultad sus innumerables carpetas de recortes periodísticos  y pasa las páginas  describiendo cada una de las imágenes  sin detenerse. Así lo dejamos, para que siga componiendo esa canción con los graves, agudos, bemoles y contrapuntos que tiene en su vida.

Con la compañera de su vida

Ísola Apasionado

noviembre 14, 2012

Alberto Juan Bautista Ísola de Lavalle, reconocido actor y director de teatro, ganador del Luces de El Comercio como mejor actor de TV en el 2010, aceptó conceder una entrevista exclusiva a LOS INVASORES BARBAROS  en el centro cultural de la PUCP.

Alberto Ísola, actor, director y profesor de teatro. Foto: Marcel Corrales

 

Escribe: Marcel Corrales

 

Frunciendo el seño, Ísola no puede esconder la molestia. Respira un rato y se tranquiliza. Las preguntas relacionadas al presunto intento de suicidio ya parecen ser pan de cada día para él. “Eso fue dicho en una entrevista manipulada, que hizo parecer que había dicho cosas diferentes a lo que inicialmente comenté” – responde. Con un movimiento constante de manos, habla sobre el tema y sostiene que él jamás había intentado quitarse la vida. Solo tuvo un pensamiento fugaz,  en una época en la cual no había descubierto el teatro. Pasó por su mente, mas nunca realizó un acto que atentara contra su integridad física.  “Yo amo mucho la vida, el suicidio no es una opción para mí”, declara. A pesar de la molestia que sintió, no interpuso ni una sola demanda por difamación. Lo que más le molestó e indignó fueron las preguntas a sus amigos Gianella Neyra y Paul Vega. A partir de ese incidente se ha vuelto bastante reacio para brindar entrevistas.

La marea cambia, los recuerdos fugaces reaparecen en la mente del actor ¿Cómo descubrió el teatro? Paul Forgash, hermano marianista, llegó al colegio Santa María en el año 1968. Ahí conoció a un chico tímido y algo retraído, quien disfrutaba bastante leer (Ísola). Se acercó a él y le preguntó: ¿Te interesaría participar en el club de teatro? Ese fue el inicio de su afición hacia la dramaturgia. “Él es la persona a la que le debo mi carrera y mi vida” – afirma sin dudar – “Yo creo que si no hubiera tenido ese acercamiento al teatro, quién sabe que es lo qué sería de mi vida ahora”. Al año siguiente, cuando Forgash se retiraba del colegio, le encomendó al joven Alberto la responsabilidad de dirigir una obra teatral. Sobrepasando dificultades al principio, trabajó duramente y encontró su pasión.

“El nivel de la TV nacional es bastante bajo”

Escena de “La Perricholi”. Fuente: La República

 

El virrey Amat de la Perricholi nos relata con cierta vergüenza cómo fue que decidió deshacerse de su televisor. Hace un tiempo, su rutina era llegar a casa después de 14 horas de trabajo, descansar en su sofá y realizar un zapping eterno. Un buen día despertó aún vistiendo su ropa de trabajo. Fue entonces cuando se percató del gran desorden que se había generado en su vida. Era hora de tomar medidas drásticas. Decidió regalar su TV y usó las horas extra en leer montañas de libros que se habían acumulado de telarañas. 

Según cuenta, él nunca ha tenido grandes vicios. Ni a series de TV, ni al trago, ni el tabaco, ni mucho menos a la marihuana. “La única vez que la consumí era muy joven. Me quedé dormido y de ahí no volví a consumirla”. Por otro lado, le es muy fácil reconocer el vicio que tienen parte de los programas televisivos al mostrar las diversas facetas de la miseria humana.

Una dosis ligera de cólera se muestra a su alrededor cuando recuerda todo el escándalo que se hizo alrededor del topless de Melania Urbina en La Perricholi. “El virrey Amat y la Perricholi no jugaban a las muñecas”, comenta algo molesto. Para él, es mucho más terrible lo que se pasa en los noticieros por las mañanas. Con un escalofrío que le recorre el espinazo, me habla de lo terrible que debe ser para un niño despertar en la mañana y desayunar atropellados, asesinatos, etc. “Es una cosa hipócrita”.

Las anécdotas más memorables

 

Alberto Ísola como maestro de ceremonias en la APEC 2008. Fuente: Andina

                         
Alberto indaga en su memoria. Le toma un tiempo, sin embargo logra acordarse cuando un día estaba leyendo un libro en su casa, y sin previo aviso, suena el teléfono. Era su hermana Rilda preguntándole si estaría interesado en ser maestro de ceremonias del Asian-Pacific Economic Cooperation (APEC). Sin temerle a los retos, aceptó sin chistar. Después de todo, en aquella época su agenda estaba libre de ensayos de teatro.

Al llegar, le dieron un guión en inglés, el cual leyó al derecho y al revés. Sin embargo, no ayudó mucho ya que le llegaban pequeñas notas con textos incluidos a último segundo que tenía que mencionar.  Al progresar el encuentro, un ejecutivo limeño se le acercó y le preguntó en inglés de dónde venía. Lejos de enojarse por la falta de conocimiento del señor, Alberto respondió con toda cordialidad: “Yo soy de Lima y Ud. tendría que ver un poquito más de teatro”.

Después de reír un rato se le viene otro recuerdo a la mente. Esta vez no tan agradable como el primero: El día que se olvidó la letra en plena puesta en escena. A pesar de haber ensayado por meses con Héctor Saba y recordar perfectamente sus líneas, el día de la presentación todo fue diferente. Como colocar luces era costoso la obras se realizó a las tres de la tarde. Al salir a escena y ver todos los rostros del público se puso nervioso. Un rezago de su timidez o un ataque de pánico quizás, que provocó que su mente se quedara en blanco por unos segundos. Gracias a su entrenamiento actoral pudo improvisar un texto que sonaba similar al original.

¿Por qué la gente no va al teatro?

Gran Teatro Nacional. Fuente: http://www.mcultura.gob.pe

Con gran pesar y con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante, el actor reflexiona las razones por las cuáles las salas de teatro casi nunca están llenas. “Por tradición, por una serie de cosas, nosotros en el siglo XIX, nos acostumbramos a vernos solamente a través del humor, creo que para los peruanos les es muy difícil mirarse en un espejo que no sea el del humor” – inicia su explicación de manera elocuente – “no creo que sea un problema de idiosincrasia, no creo que sea algo de los limeños solamente. Tiene que ver con que nos hemos acostumbrado…  no hay en el siglo 19, salvo un par de excepciones, obras serias, y las que hay, están ambientadas en el pasado o son melodramas”. Para él, el tema económico no es un factor esencial. Acepta que las entradas al teatro son caras, ya que no se recibe ningún tipo de apoyo departe del estado. Le fastidia la gente que puede gastar sin chistar 300 soles en un concierto y se queja de los precios de las obras.

Cuando trato de incentivarlo a reclamar al Gobierno un poco de atención, afirma que sería muy poca cosa lo que podría lograr el solo. Recuerda que la única vez en que reclamó, y a gran escala, fue en el 2003, cuando el ministro Javier Silva Ruete quiso quitarle la exoneración del IGV al teatro. “De un momento a otro iba a ser imposible hacer teatro, entonces, varios de nosotros, guiados por Chela de Ferrari y Gustavo López, hicimos una suerte de happening en la Plaza Mayor, que felizmente no llegó a mayores. Fuimos todos vestidos con nuestra ropa de trabajo de obras de teatro e íbamos a escenificar un falso fusilamiento, un acto de rebeldía en contra del ministro Silvarruete y el Presidente Toledo”, afirma. Como para agregar una cereza a la torta, me cuenta que esa misma noche, el decreto se derogó.

Hablando de las acciones para generar un nuevo público consumidor de teatro me comenta: “¿Qué estamos haciendo para que esos alumnos vengan al teatro? Eso es lo que siempre me preocupa, porque a veces solo hacemos las obras y vemos quien viene ¿Nos estamos preocupando realmente por formar otro público? Ahí esta el gran deber de la política cultural frente al teatro y frente a los espectáculos”. Detesta las funciones para los escolares, lo ponen de muy mal humor. “A los pobres chicos los obligan a venir, no les explican nada, no saben nada sobre el teatro, se portan mal, tiran cosas. Para muchos de ellos, esto es algo completamente nuevo

Planes a futuro

Para él, la lucha entre la PUCP y el Vaticano es una pugna entre dos formas de ver la educación: una que cree en la obediencia y el no cuestionamiento, y otra que cree no en la desobediencia, pero si en la crítica, en la apertura y en la multiplicidad de puntos de vista y pensamientos.  “Me aterra la idea de que un espacio fundamental como es la Católica  pueda correr el riesgo de volverse un espacio donde todo lo que la hace grande desaparezca”. Afirma de forma contundente que, sin pensarlo, renunciaría si es que el Vaticano saliese victorioso de la contienda.

Por lo pronto, tiene copado su tiempo hasta el 2015. Planea realizar obras en el Centro cultural PUCP, en la Alianza Francesa y en el Teatro Larco. Cuando le pregunto hasta que edad planea hacer teatro, un pequeño nudo se ata en su garganta. Respira un rato y dice que uno debe seguir mientras no tenga problemas de memoria, oído o vista – con un empeño fuerte, pero breve, golpea la mesa de madera- ¿Qué haría al retirarse de la actuación? La ve como una fecha lejana, pero afirma que le gustaría enseñar, investigar y continuar dirigiendo obras de teatro. No planea ser ni director de cine o guionista. Por otro lado, en un futuro que espera no sea lejano,  publicará un libro sobre el teatro peruano entre 1821 y 1921, el cual busca responder, entre otras preguntas, ¿Cómo eran los primeros actores? ¿Cómo era el contacto con el público?

El Des generado

septiembre 19, 2012

Un canción habla de lo bien que le va a un chico desde el rompimiento con su novia, la otra nos cuenta la historia de una filósofa que seduce con su cumbia sexual; estos son algunos de los temas de Kevin Johansen el cantautor argentino del momento.

Escribe: Jorge Robinet.

“A mí me gusta decir que soy un des-generado” La frase pertenece a Kevin Johansen y es la mejor forma de explicar su música. Del Tango estilo Gardel al jazz americano de los años 60´s, pasando por la cumbia villera hasta llegar al rock duro; Johansen no se restringe a tocar un solo género musical y decide tomar un poco de todos. Para él no existen las barreras musicales y los distintos tipos de música son herramientas que lo ayudan y no cadenas que lo amarran.

Una cabaña en medio de la nada fue el sitio que lo vio nacer.  El año era 1964 y el lugar Alaska. Así es, por más que a muchos le sorprenda este dato, el músico argentino nació en Estados Unidos. De madre argentina y de padre norteamericano, Kevin Johansen pasó sus primeros años rodeado de música. Mientras su madre tocaba en la guitarra alguna Milonga argentinísima, su padre ponía en el tocadiscos a los Beatles o Bob Dylan.

De ahí en adelante la vida del autor de “La Procesión” se convierte en un sólo de aviones; Alaska, Montevideo, Buenos Aires, Nueva York.  Todos los lugares donde pasó un tiempo de su juventud fueron marcándolo tanto personal como musicalmente. La gran diversidad de estos paisajes y lo distintos que son entre sí fomentaron su versatilidad.

Durante el tiempo que estuvo en Nueva York trabajó en el sello discográfico  CBGB, el mismo que vio nacer a estrellas de la talla de Madona, The Ramones, Blondie, entre otros. Después de todo este aprendizaje aterrizó en Buenos Aires, lugar donde formó “The Nada” grupo que lo acompaña hasta el día de hoy. El mismo nombre de su banda muestra mucho el humor que lo caracteriza, elemento clave en cualquier producto que salga con el sello Johansen.

Son quizás estas ganas de tomarse en serio el humor lo que llevaron al cantautor a crear un dúo con el caricaturista Liniers. Ellos ya eran muy amigos cuando a Johansen se le ocurrió algo totalmente novedoso, juntar sus canciones con las caricaturas del “rayado” pintor. Así ambos empezaron una gira. Mientras el cantante tocaba sus grandes éxitos el caricaturista dibujaba. La gira fue un éxito, el año pasado la trajeron a Lima, haciendo delirar a cientos de jóvenes en la Universidad Católica.

Este fue el cuarto año consecutivo en el cual pisó tierras peruanas. La primera vez vinieron él y su guitarra, la segunda ya trajo a su banda, el año pasado trajo a Liniers y este llegó  con un nuevo CD bajo el brazo.

Los Ángeles Times nombró “Logo” (su cuarto disco) como uno de los cinco mejores discos del año. Ha recibido más de 8 nominaciones al Grammy Latino, entre ellas destacan la de “Mejor Álbum de música alternativa” y “Mejor Canción Alternativa”. Sus giras llenan teatros en todas partes del mundo (desde España hasta México).

Por otro lado, de los múltiples conciertos de Johansen en Lima existen varias anécdotas, pero quizás una en particularidad ha quedado grabada en la retina de todos los que estuvieron ahí presentes.  Corría el año 2011, cientos de gargantas calentaban la fría noche de Setiembre coreando los éxitos del artista argentino, cuando de pronto y sin previo aviso el espectáculo se detuvo. De pronto Johansen comenzó a buscar a alguien dentro de todo ese mar de gente. Encontrar a la persona le tomo un par de minutos, pero una vez que lo divisó lo hizo subir al escenario.

Nadie entendía qué pasaba. ¿Quién era ese chico que estaba trepado en el escenario y porque ahora subían a otra chica? Las cosas poco a poco se fueron aclarando. El cantante explicó que algunos días atrás, de manera sorpresiva, le había llegado un mail en el cual un novio enamorado le pedía un gran favor.  Fue entonces que le pasó el micro a Enrique, el joven que había subido sorpresivamente al escenario. Él, para la sorpresa de todos los ahí presentes, se arrodilló y le “pidió matrimonio” a Mariana, su novia desde hacía ya dos años.

Son cosas como éstas las que uno puede esperar en uno de sus conciertos: amor, alegría, fiesta, bailanta, etc.  Simplemente Kevin Johansen.

Rock a 33 RPM

septiembre 19, 2012

Una mirada al arte de los más importantes vinilos del rock peruano

Escribe: Gabriel Merino

Alberto Candia es melómano. Su amor por la música lo convirtió en uno de los  coleccionistas de vinilos más rigurosos del medio. Perú 33 RPM es una muestra de portadas de grupos fundamentales de la escena roquera nacional y Alberto es el curador. A través del trabajo visual de los vinilos, con diseños alucinantes llenos de color y fotografías trabajadas al milímetro, la exposición muestra la historia esencial del rock peruano a través de bandas como Frágil, Los Yorks, Los Saicos, Los Shain’ s, Telegraph Avenue, Miki González, Jas, Traffic Sound o Leucemia.

Son pocas las veces que podemos apreciar reliquias de este tipo en contacto directo con uno mismo. Estos son hitos de una movida que tenía el talento y la producción para desarrollarse a nivel industria. A pesar de que no lo logró, pudo crear renombradas obras de arte.

Los Invasores Bárbaros estuvo en la sala de arte de Petroperú durante la exposición y esto fue lo que vimos.

Al centro de la exposición hay una vitrina dedicada a dar un merecido homenaje a Gerardo Manuel: músico, productor e impulsador del rock peruano. Se muestra la mayoría de sus discos, compilatorios y ediciones especiales. Desde el diseño hasta la música se puede apreciar la gran influencia extranjera en él.

Sin embargo, el protagonista de la muestra es el arte que se desborda de las portadas de aquellos clásicos del rock nacional. Como una primera etapa de este género, podemos ver la evidente influencia de los Beatles en vinilos de los Saicos y los Shains. Luego viene una época intoxicada por la psicodelia de los 70´s con Los Yorks y Polen y, de la misma manera, se puede apreciar toda la onda ochentera en bandas como Leuzemia y solistas creativos e innovadores como Miki González.

Los vinilos son parte medular de la historia de la música y de una forma de consumo que ahora se ha reducido a un grupo selecto de coleccionistas. Dentro de la muestra se exhiben dos tocadiscos portátiles en perfecto estado que hacen referencia al extinto ritual de escuchar un disco, sentir la música y deleitarte con los visuales de las portadas y demás que lo acompañaban.

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